Torre Andrade deja su sede en León tras casi seis años de actividad cultural

Durante casi seis años, un edificio que permaneció inconcluso durante décadas volvió a tener movimiento: artistas, gestores, músicos, cineastas y público comenzaron a ocupar sus espacios para desarrollar proyectos culturales. Ahora, esa etapa llegó a su fin.

Torre Andrade fue desalojada del inmueble que ocupaba desde 2021, por lo que el proyecto ya no podrá continuar sus actividades en su sede de la colonia Andrade.

La salida fue anunciada por sus gestores, Eduardo Cornejo y Gerardo Mendoza, quienes explicaron que la decisión ocurrió después de algunas conversaciones y de circunstancias que calificaron como adversas y ajenas a su voluntad de permanecer en el edificio.

Los responsables del proyecto no han precisado públicamente cuáles fueron esas circunstancias ni quién determinó su salida del inmueble.

Foto: Torre Andrade.

“Derivado de algunas pláticas y circunstancias adversas y ajenas a nosotros y a nuestra voluntad de continuar con el proyecto dentro del edificio, se determinó que Torre Andrade no podrá residir más en su espacio actual”, señalaron.

Los responsables del proyecto no han precisado públicamente cuáles fueron esas circunstancias ni quién determinó su salida del inmueble. Lo que sí han dejado claro es que el desalojo no representa el cierre de Torre Andrade como proyecto cultural.

De una construcción abandonada a un espacio cultural

La historia de Torre Andrade comenzó en este inmueble de 15 pisos y alrededor de 53 metros de altura, que permaneció en obra negra desde 1994.

En enero de 2021 inició una nueva etapa al convertirse en sede del Centro de Investigación y Laboratorio de Manifestaciones Culturales. Desde entonces, el espacio desarrolló una propuesta autogestiva que incluyó exposiciones, talleres, cine independiente, conciertos y bazares comunitarios.

También se realizaron exposiciones mensuales en colaboración con la plataforma Paco, generando un punto de encuentro para artistas, creadores y personas interesadas en distintas expresiones culturales.

De esta manera, el inmueble dejó de ser únicamente una construcción inconclusa y se convirtió, durante casi seis años, en uno de los espacios independientes que formaron parte de la escena cultural de León.

“Esto es sólo una transición”

Aunque ya no permanecerá en la torre, el proyecto continuará.

Cornejo y Mendoza describieron el cambio como una nueva etapa para la iniciativa:

“Esto es sólo una transición hacia otros lugares, hacia otras dinámicas y hacia otras posibilidades”.

Los gestores también afirmaron que mantienen su intención de continuar con el trabajo cultural que han desarrollado hasta ahora.

Foto: Torre Andrade.

Los gestores también afirmaron que mantienen su intención de continuar con el trabajo cultural que han desarrollado hasta ahora y aseguraron que su convicción de seguir adelante permanece.

Por el momento, Torre Andrade no ha anunciado cuál será su próxima sede.

La despedida también incluyó una reflexión sobre las dificultades que enfrentan los proyectos culturales independientes y sobre el reconocimiento que reciben este tipo de iniciativas por parte de las instituciones, el sector privado y la sociedad.

“Nos queda claro el largo y arduo camino que las ciudades, el sector privado, el sector público y la sociedad toda deben transitar para estimar el valor de las propuestas artísticas y culturales”, expresaron.

Una nueva etapa para Torre Andrade

El desalojo pone fin a la presencia física de Torre Andrade en el edificio que le dio nombre, pero no al proyecto.

Ahora queda por conocer dónde continuará la iniciativa, qué formato tendrá su siguiente etapa y cómo trasladará su propuesta autogestiva a nuevos espacios.

El desalojo pone fin a la presencia física de Torre Andrade en el edificio que le dio nombre, pero no al proyecto.

Foto: Torre Andrade.

Por lo pronto, sus gestores se despidieron de la sede agradeciendo a quienes participaron en las actividades que dieron vida al inmueble durante estos años.

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