Desde Estados unidos llega a León Urban Sketchers
Un grupo de artistas y aficionados al dibujo ha decidido salir a las calles para mirar la ciudad con otros ojos. Se trata de Urban Sketchers León, un capítulo local del movimiento internacional nacido en Estados Unidos que invita a salir para dibujar lo que nos rodea.
“Mostramos el mundo dibujo a dibujo”, dice el manifiesto del movimiento fundado por Gabriel Campanario, un ilustrador español que comenzó compartiendo sus bocetos urbanos en línea y terminó inspirando una comunidad global. Hoy, esa red tiene presencia en más de 60 países —y desde 2017, también en León—.
Teodoro Galván, uno de los administradores del capítulo León, junto con el arquitecto Toño Falcón, explica que el proyecto nació con la intención de crear comunidad a través del arte y la observación.
“Nos reunimos cada quince días o un mes. A veces somos tres personas, a veces quince. Lo importante es disfrutar el dibujo, no hacerlo perfecto”, comenta.
Haz quLos dibujantes se reúnen una vez al mes o cada quince días para crear.
Fotos: Ana Ortigoza.
Las sesiones se desarrollan en espacios públicos de la ciudad: parques, plazas, templos o calles del centro histórico. Cada participante elige su rincón y su técnica —acuarela, lápiz, tinta, plumilla— para retratar la escena desde su mirada personal.
“No buscamos el realismo ni la precisión arquitectónica. Se trata de capturar la esencia del momento y del lugar. Cada trazo cuenta una historia distinta”, señala Galván.
Cada artista decide con qué material crear.
Fotos: Ana Ortigoza.
Más allá de los resultados visuales, el colectivo promueve una forma de habitar el espacio urbano desde la calma y la observación, una práctica que conecta con la memoria, la identidad y la sensibilidad artística de León.
Urban Sketchers León mantiene sus convocatorias abiertas a todo público, sin importar la experiencia o la edad. Las fechas de salida y los dibujos realizados pueden consultarse en sus redes sociales oficiales.
“Queremos que más personas se atrevan a dibujar su entorno. A veces basta con detenerse unos minutos y observar. Ahí empieza todo”, concluye Galván.

