La zona arqueológica más aislada de Guanajuato reabre sus puertas al público
San Miguel de Allende, Gto.- Lejos de las grandes ciudades, de las zonas comerciales y de las rutas turísticas convencionales, la zona arqueológica de Cañada de la Virgen volvió a recibir visitantes tras su reciente reapertura, ofreciendo una experiencia distinta a la de otros sitios arqueológicos del país.
Ubicada en la cuenca central del río Laja, en el municipio de San Miguel de Allende, esta antigua ciudad mesoamericana se encuentra en un entorno rodeado de cañadas, mesetas y extensos paisajes naturales que la convierten en uno de los sitios arqueológicos más aislados de Guanajuato.
A diferencia de otros complejos prehispánicos que se encuentran junto a centros urbanos o cuentan con una amplia infraestructura turística, visitar Cañada de la Virgen implica recorrer un trayecto especial. Los visitantes deben llegar primero al Centro de Atención al Visitante, ubicado a pie de carretera, para posteriormente trasladarse en transporte autorizado hacia el sitio y realizar una caminata de aproximadamente un kilómetro entre senderos y terrenos semidesérticos.
La experiencia forma parte del atractivo del lugar, pero también exige preparación. Las autoridades recomiendan acudir con ropa ligera, calzado cómodo, agua suficiente y protección contra el sol, ya que la zona cuenta con pocas áreas de sombra y se encuentra alejada de servicios básicos.
Un centro ceremonial en medio del paisaje
Aunque suele ser llamada ciudad prehispánica, los especialistas consideran que Cañada de la Virgen fue principalmente un centro ceremonial, utilizado para rituales, procesiones y actividades relacionadas con los ciclos agrícolas, de caza y recolección.
Cañada de la Virgen fue principalmente un centro ceremonial, utilizado para rituales, procesiones y actividades relacionadas con los ciclos agrícolas.
Fotos: Ana Ortigoza.
A diferencia de otros asentamientos mesoamericanos, el sitio no fue concebido como una gran ciudad habitacional, sino como un espacio de conocimiento, observación astronómica y ceremonias religiosas.
Su ubicación tampoco fue casual. Los antiguos habitantes eligieron un entorno apartado del principal núcleo de población que se encontraba en los valles cercanos al río Laja, creando un espacio ceremonial rodeado por elementos naturales que todavía hoy dominan el paisaje.
Una ciudad construida para observar el cielo
Uno de los aspectos más fascinantes de Cañada de la Virgen es su relación con los fenómenos astronómicos.
La antigua urbe fue construida siguiendo una orientación oriente-poniente vinculada con la salida y puesta del sol, mientras que varias de sus estructuras muestran alineaciones relacionadas con eventos celestes.
Entre ellas destaca el Complejo A, conocido como la Casa de los Trece Cielos, considerado el edificio principal del sitio. En él se encuentra una pirámide de más de 15 metros de altura coronada por el llamado Templo Rojo, además de un patio hundido asociado con ceremonias religiosas, captación de agua y posiblemente prácticas funerarias.
Complejo A, conocido como la Casa de los Trece Cielos.
Fotos: Ana Ortigoza.
Otro de los espacios más importantes es el Complejo B, o Casa de la Noche Más Larga, cuya construcción está relacionada con el solsticio de invierno.
Por su parte, el Complejo D, conocido como la Casa del Viento, es una estructura circular de aproximadamente 22 metros de diámetro que habría estado dedicada a la veneración de una deidad asociada al viento.
Un sitio clave para entender el pasado de Guanajuato
Aunque las comunidades cercanas conocían desde hace décadas la existencia de las estructuras, las investigaciones modernas comenzaron a tomar fuerza a finales del siglo XX.
Los trabajos arqueológicos fueron impulsados por el investigador Luis Felipe Nieto, quien identificó el potencial del sitio como uno de los principales centros ceremoniales de la región. Posteriormente, la arqueóloga Gabriela Zepeda y un equipo multidisciplinario continuaron las labores de exploración, excavación y restauración que permitieron abrir la zona arqueológica al público en 2011.
Las investigaciones han revelado información fundamental sobre las antiguas sociedades que habitaron la región y sobre una tradición cultural vinculada a la cuenca del río Laja, contribuyendo a ampliar el conocimiento sobre el pasado prehispánico de Guanajuato.
Además de sus edificios monumentales, Cañada de la Virgen es reconocida por la calidad de su producción cerámica y por evidencias de una sociedad compleja con importantes conocimientos astronómicos, religiosos y arquitectónicos.
Hoy, tras su reapertura, el sitio vuelve a ofrecer la posibilidad de recorrer uno de los espacios arqueológicos más singulares del estado: un antiguo centro ceremonial que permanece rodeado por el mismo paisaje que observaban sus constructores hace más de mil años.

