Realiza Telcel espectacular concierto en León
La noche de este jueves, el Teatro del Bicentenario Roberto Plasencia Saldaña vibró con la fuerza y el dramatismo de Carmina Burana, durante la Gala Sinfónica Telcel 2026, un concierto que volvió a conectar al público con una de las obras más emblemáticas del repertorio coral y sinfónico del siglo XX.
Bajo la dirección de los maestros Adalberto Tovar y Jaime Castro Pineda, reconocidos por su destacada trayectoria tanto en México como en el extranjero, la Orquesta y Coro de Valle de Señora ofrecieron una interpretación llena de energía, precisión y emoción, que recorrió los poemas medievales musicalizados por Carl Orff para hablar de la fortuna, la naturaleza, el amor, el deseo y el destino.
Entre los momentos más ovacionados de la noche destacó la participación de la soprano tapatía Anabel de la Mora, cuya voz poderosa y expresiva llenó la sala con una emotividad palpable, dando vida a los versos en latín que conforman Carmina Burana. Su interpretación arrancó vítores y aplausos de un público que, desde el inicio del concierto —realizado alrededor de las 20:00 horas—, se mostró profundamente entregado.
Durante su mensaje al público, Salvador Cortés Gómez, representante de Telcel a nivel nacional, agradeció la presencia de los asistentes y subrayó la relevancia de promover espacios que acerquen la música sinfónica a nuevas generaciones. Recordó, además, el valor histórico de Carmina Burana, una obra compuesta hace más de ocho décadas y que sigue conmoviendo por su poder narrativo y sonoro.
A este espectáculo organizado por Telcel acudieron cientos de personas.
Fotos: Ana Ortigoza.
Creada por el compositor alemán Carl Orff entre 1935 y 1936, Carmina Burana fue estrenada el 8 de junio de 1937 en la Alte Oper de Fráncfort del Meno, Alemania. Su estructura se basa en una selección de 24 poemas medievales encontrados en un monasterio bávaro del siglo XIII. Escritos principalmente en latín, y en menor medida en alto alemán medio y francés antiguo, los textos abordan la dualidad de la existencia: la fortuna cambiante, la fugacidad de la juventud, el gozo del amor y la celebración de los placeres mundanos.
Durante décadas, esta cantata escénica ha trascendido su contexto histórico para convertirse en un ícono de la cultura popular. Su apertura y cierre, con el poderoso coro “O Fortuna”, ha sido utilizada en películas, series y eventos de todo el mundo, convirtiéndose en una de las piezas más reconocibles de la música clásica moderna.

